En momentos donde se debate la reforma anti laboral de Milei y los gobernadores, parece que los que fingen preocupación por la baja natalidad, se olvidan que dentro de la ley se profundizan los impedimentos para que una mujer, que lo desee, pueda ser madre. La ley establece que si te enfermas, o si se enferman tus hijos cobrás el 75% del salario. Una verdadera aberración que tenemos que enfrentar, dentro de todo el paquete anti derechos del gobierno.
Nuestro punto de partida para comprender la tendencia a la baja natalidad es denunciar en primer lugar a los gobiernos capitalistas, que hacen casi “imposible” poder estudiar, trabajar, y hasta planificar tener hijos. La reforma laboral agravará esta situación y por eso la estamos enfrentando con toda nuestra fuerza.
De este modo, partimos de comprender que son las condiciones económicas y sociales las que determinan en gran medida la baja de nacimientos, aunque hay otras razones a considerar, como el impacto positivo de la ESI, del aborto legal, etc.
En un reciente informe de argentinos por la Educación se muestra una tendencia más o menos clara: “En las 24 jurisdicciones del país cayó la cantidad de nacimientos entre 2014 y 2022. Las mayores bajas fueron en Tierra del Fuego (-49%), Jujuy (-44%) y CABA (-44%). Por otro lado, las menores caídas se dieron en Chaco (-21%), Santa Fe (-28%) y Misiones (-29%). Los mayores descensos se observan en las mujeres adolescentes y jóvenes menores de 25 años: entre ellas, la caída es del 40% al 60%”
La respuesta a esta situación de los gobiernos provinciales es cerrar secciones y grados, con la consiguiente pérdida de cargos. En CABA en el año 2025 directamente se cerró una escuela pública completa, la 16 DE 14 “Fray Justo”.
Esta situación también se puede comenzar a replicar en las escuelas privadas, cuyas patronales que vivían de los subsidios por cantidad de matrícula, pueden empezar a tomar medidas de cierre.
La crisis social también impacta en otros niveles educativos, cayendo la matrícula incluso en educación secundaria y superior. En estos niveles el problema es el alto porcentaje de deserción escolar. Esto demuestra que no es solo una cuestión de “cambios culturales” y de baja de natalidad, que es el principal argumento de los gobiernos para proceder a un ajuste, hay una crisis social creciente que complejiza la situación educativa.
Excede al propósito de este artículo analizar y demostrar que en las escuelas de los barrios populares explotan las aulas de pibes y que en otras regiones, con fuerte presencia de la escuela privada, hay menos matrícula, pero en un reciente pedido de informes de CABA que realizamos a través de la banca del PO- FITu se puede mostrar esta realidad: hay pocos jardines maternales y todos tienen alta matrícula, es decir, que desde la primera infancia no hay oferta suficiente, que se presenta como un obstáculo para planificar la crianza y va orientando la matrícula a la privada; escuelas primarias de jornada simple con baja matrícula; escuelas intensificadas y de jornada completa que tienen matrícula estable y escuelas secundarias con especialidad con alta matrícula. Es decir, que tenemos un impacto según barrio o clase social, con familias trabajadoras que requieren de una escolarización completa, dada la extensión de la jornada de trabajo y, una educación privada que en ciertas zonas ofrece una oferta académica más diversa y acorde a las necesidades de las familias.
No se trata de desconocer una tendencia a la baja natalidad sino qué hacemos con eso, analizando cómo el sistema capitalista va deteriorando la vida social, luchar contra la pauperización de las condiciones de vida de la población y, a su vez, plantear cómo hacemos frente desde el campo educativo a las transformaciones actuales.
Algunas Medidas
La pregunta que surge es cómo podemos intervenir con medidas que puedan acompañar las trayectorias educativas cada vez más complejas, defendiendo la educación pública y a la docencia.
La primera y más elemental es reducir a la cantidad de estudiantes por aulas para favorecer una educación más personal, con posibilidades de acompañar las necesidades particulares de cada estudiante. Post pandemia se incrementaron exponencialmente la solicitud de CUD (Certificado Unico de Discapacidad) y acompañamientos profesionales para atender a la crisis de salud mental, demostrada en todos los estudios académicos.
La segunda es la extensión a jornada completa, planificada pedagógicamente, con docentes por turnos con cargo simples, para poder asistir a la demanda de las familias trabajadoras y, a su vez, no naturalizar el doble o triple cargo docente. Luchamos por salarios igual a la canasta familiar por un cargo, para poder planificar, formarnos y evaluar nuestra propia práctica profesional. Dicho cambio a jornada completa debe ser con acuerdo de las comunidades educativas, dado que para cierta población la oferta de jornada simple puede ser una opción acorde a sus intereses. A su vez, la creación de escuelas infantiles desde 45 días, que hoy escasean y que incluso debería garantizarse en lugares de trabajo y estudio.
La tercera medida es la aplicación de parejas pedagógicas planificadas para grupos áulicos determinados, por ejemplo, primer ciclo de primaria, donde se pueda hacer un acompañamiento específico al proceso de alfabetización, que ha estado recientemente en el centro del debate público. Para otros niveles y modalidades se puede ampliar la red de tutores académicos, maestrxs de apoyo, entre otras tareas.
La cuarta y más importante para hacer frente a la crisis social es dotar de becas, boleto y comedores escolares a todos los niveles educativos. En los niveles secundarios y superior la crisis hace imposible la cursada. En aquellos terciarios y secundarios donde se ha luchado y conseguido esta reivindicación se demostró que la deserción escolar se redujo.
La quinta medida es que, frente al cierre de escuelas privadas, planteamos la estatización, expropiando la infraestructura y garantizando continuidad de docentes y estudiantes. En la perspectiva de un sistema único estatal y la eliminación de los subsidios a la educación privada, que desde 1947 a la actualidad no han parado de crecer. En 1991 se legalizó la cobertura de hasta el 100% de subsidio, y en la actualidad Milei y Jorge Macri incrementaron otros instrumentos financieros en favor de la educación privada. Uno de los argumentos de ese momento era poder cubrir la alta demanda que en teoría el sistema público no podía absorber. Argumento discutible, pero en todo caso hoy esa justificación ya no tendría sentido. Por lo que, frente al problema de la baja matrícula, esta medida colaboraría, atendiendo a las medidas transitorias antes mencionadas para resguardar los cargos docentes y la continuidad pedagógica de estudiantes
Es claro que con la excusa de la baja natalidad se están cerrando aulas y despidiendo docentes en todo el país. Tenemos que abrir el debate entre docentes, estudiantes y familias para luchar por medidas concretas para asistir a esta nueva situación y, a su vez, frenar los cierres de escuelas, grados y cursos.
En el XVIII° Congreso de Tribuna Docente lo debatiremos, para poder organizarnos con un programa y salir a luchar en defensa de la educación pública.
¡Ninguna escuela se cierra!
¡Defensa de todos los puestos docentes!