Las escuelas se ven convulsionadas por la crisis social y económica, que hace mella en la salud y condiciones de vida de las y los estudiantes. La pandemia profundizó situaciones y problemáticas que ya existían, a lo que se suma el agravamiento de la situación económica que afecta a la salud mental de toda la población, pero especialmente la de los y las niños, niñas, adolescentes y jóvenes, que son los más afectados por la situación social
Lo que pasó en San Cristóbal, en Santa Fe, y las amenazas de tiroteos que se viralizaron esta semana en las escuelas de la Ciudad y de todo el país, no son hechos aislados. La escuela es la caja de resonancia de una sociedad violentada por la proliferación de discursos racistas y discriminatorios que emanan desde las más altas esferas del poder, empezando por el propio presidente Milei. Pero esa violencia, reivindicada sin rubor por muchos gobernantes, no es meramente simbólica: es también económica y física. Tomando las últimas estadísticas del Instituto Nacional de Censo y Estadística (INDEC) más del 40% de las niñas, niños y adolescentes en la Argentina son pobres mientras la protesta social es reprimida con violencia e impunidad. La juventud sigue siendo blanco de las razzias y el maltrato estatal. Y la única respuestas desde el Gobierno de la Ciudad ante la situación en las escuelas fue promover un clima de intimidación con el ingreso de la policía a las instituciones escolares, la cual ha requisado a niños y adolescentes de forma masiva e indiscriminada, buscando poner bajo sospecha a toda la comunidad educativa
A la vez, el gobierno de Jorge Macri está descargando un fuerte ajuste sobre la educación que afecta a las infancias. Mientras la inflación de alimentos no da tregua el Gobierno de la Ciudad recortó más de 3.300 millones de pesos del presupuesto destinado a las viandas escolares, y eliminó el almuerzo al cual podían acceder los niños que participan los días sábados en los Centros de Actividades Infantiles (CAI). A la vez que se recorta e impide el acceso de los niños y jóvenes a la cultura, con el cierre de programas socioeducativos como el de las orquestas “Virgen de Itatí” y “Violeta Parra”, que permitían a jóvenes de villas y barrios humildes de la Ciudad poder acceder a aprender a tocar un instrumento y ser parte de una orquesta. Esta situación social se refleja en las escuelas, donde como señalaba un relevamiento del Ministerio de Educación CABA junto a INECO y UNICEF ya en abril de 2021, siete de cada diez adolescentes presentaron síntomas de ansiedad, depresión, sentimientos de soledad y baja satisfacción con la vida. Ya en 2021 habían aumentado las solicitudes de intervención formuladas a los Equipos de Orientación Escolar y los Equipos de Asistencia Socioeducativa (EOE y ASE) en el nivel secundario, especialmente por autolesiones e ideación suicida. En 2020 se registraron 2330 pedidos, mientras que en 2021 habían aumentado a 2600 y, para junio de 2022, ya se habían realizado 1345 consultas. Tomando las respuestas a un pedido de acceso a la información pública difundido por el diario Tiempo Argentino entre el año 2024 y 2025: “Las cifras oficiales demuestran que la demanda respecto de un año a otro se incrementó un 10,7%, con equipos interdisciplinarios que están colapsados y que no superan los 20 profesionales en algunos distritos escolares y en otros apenas llegan a los 13”
Pese a este aumento en las solicitudes de intervención, hay un vaciamiento y recorte presupuestario de las políticas de atención de la salud mental tanto a nivel nacional como en la Ciudad de Buenos Aires. Mientras los programas y equipos de abordaje infanto-juvenil dependientes del gobierno de la Ciudad están colapsados. En los centros de salud y hospitales generales faltan profesionales y dispositivos básicos de salud mental que aborden la prevención, la promoción, el tratamiento y la internación cuando es necesaria como recurso terapéutico. Es prácticamente imposible para las familias conseguir un turno para atender a las graves situaciones de salud mental en niñeces y adolescencias
A la vez el abandono completo de las infancias, adolescencias y juventudes se refleja también en las escuelas públicas porteñas que requieren de más profesionales integrantes de los Equipos de Orientación Escolar (EOE) y de los Departamentos de Orientación Escolar (DOE). Sin embargo, el GCABA en diversos casos de jubilaciones cierra los cargos en lugar de crearlos como parte de una política de desatención integral dirigida a estudiantes que transitan las Escuelas Públicas de la CABA. El bajo salario, la falta de titularización de trabajadores de los equipos de los servicios profesionales, y la escasez de personal especializado provocan una sobredemanda a los/as directivos/as de las escuelas y una falta de respuesta adecuada a las demandas y necesidades de los y las estudiantes referidas a la salud mental
Además, en la Ciudad de Buenos Aires, en nivel inicial y primario hay equipos de orientación escolar (EOE) por distritos y no hay gabinetes psicopedagógicos y la organización de los equipos distritales no termina de responder a la complejidad de los diferentes contextos. Por otra parte, la ausencia de trabajadores/as sociales en los Departamentos de Orientación Escolar es un déficit de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires
En un documento público que realizaron en el año 2024 directoras y directores de escuelas del distrito escolar octavo ya señalaban una serie de demandas y necesidades que atraviesan al conjunto de los distritos escolares de la ciudad: “Necesitamos contar con equipos interdisciplinarios dentro de cada escuela que trabajen con las infancias
Último cambio: 24/04/2026 13:38:00 – Cantidad de caracteres: 16213 – Cantidad de palabras: 3005 Pág.5/7 Necesitamos docentes frente a los grupos para el trabajo en parejas pedagógicas
Equipo de itinerantes por distrito para cubrir suplencias. Necesitamos urgente atención de Psicólogos, psicopedagogos, psiquiatras, fonoaudiólogos en los Hospitales efectores
Necesitamos acompañantes que asisten de lunes a viernes, los 5 días, para la atención personalizada de las/los estudiantes que lo precisan”
En vez de destinar los recursos que desde las escuelas se venían pidiendo desde el año 2024 se votó por la Legislatura la ley de “Abordaje Integral y promoción del bienestar Escolar”, que buscaba garantizar el «bienestar escolar» simplemente mediante la formación de los docentes en «educación emocional» para que los estudiantes «controlen» sus emociones y de esa manera alcancen el bienestar, sin que la ley nombre ni un solo especialista para tratar las problemáticas sociales y de salud mental que afectan a muchos niños y adolescentes, ni garantizar una alimentación adecuada, ni proporciona dispositivos de apoyo para las infancias que sufren violencia o abusos. En estos dos años no se demostró ningún avance en el “bienestar escolar”, y sigue el reclamo y la necesidad de destinar recursos y personal especializado en las escuelas para abordar las problemáticas de salud mental. Posteriormente a la votación de dicha ley el Gobierno de la Ciudad cerró el Postítulo de Educación Sexual Integral que se dictaba en la Escuela de Maestros, y retrasó hasta abril la confirmación de la apertura de inscripciones para una nueva cohorte del Postítulo de Educación Sexual Integral que se dicta en el ISP “Joaquín V. González”, la que se logró tras la insistencia y reclamos de sus docentes y la comunidad educativa. El vaciamiento de la ESI que realiza el gobierno de la Ciudad se refleja en que en los últimos años las escuelas directamente no recibieron materiales para las jornadas establecidas por el calendario escolar, avanzando en un remplazo de la ESI por la Educación Socioemocional, la que es un pilar de la reforma educativa “Buenos Aires Aprende”
En este contexto que se está viviendo en las escuelas, se vuelve cada vez más necesario, terminar con su vaciamiento y avanzar en la implementación efectiva de la Educación Sexual Integral en todas las escuelas de la ciudad, aumentando el presupuesto destinado a la misma y los recursos que hacen falta para poder llevarlo adelante. En Argentina, los métodos de disciplina violenta, que incluyen castigos físicos y maltrato psicológico, afectan a 7 de cada 10 chicos y chicas de entre 2 y 4 años, según el estudio global “Una situación habitual: violencia en las vidas de los niños y los adolescentes” difundido por UNICEF. El estudio habla sobre la violencia sexual, la violencia hacia niños y niñas ejercida en sus propias casas, las muertes violentas de adolescentes y la violencia en las escuelas. Los datos son en base a estadísticas que van de 2005 a 2016
El Ministerio Público Tutelar (MPT) de la Ciudad de Buenos Aires en un estudio de 2020 señaló que el 80 por ciento de las chicas y los chicos que sufrieron abuso pudieron Último cambio: 24/04/2026 13:38:00 – Cantidad de caracteres: 16213 – Cantidad de palabras: 3005 Pág.6/7 identificarlo, tras recibir contenidos de ESI en la escuela. El mismo estudio indicaba que ocho de cada diez niños declararon que pudieron comprender lo que les había sucedido a partir de información recibida en la escuela. Es decir, la ESI les brindó los contenidos necesarios para poder detectar y actuar en el cuidado de su salud. Una información que el Estado y las instituciones educativas, desde el nivel inicial al nivel secundario, tienen la obligación de garantizar
Estudiantes de escuelas secundarias cuentan que los espacios y jornadas ESI son muy importantes porque permiten abrir, tratar, problematizar y visibilizar muchas problemáticas que afectan a la juventud. El trabajo con temáticas vinculadas a la ESI en las escuelas no sólo permite poner de manifiesto esta realidad – como cuentan muchas docentes- sino también un abordaje desde una perspectiva de promoción de la salud, el cuidado del cuerpo, los estereotipos de género, entre otros. Incluso, en los casos donde se detecta, la escuela puede intervenir a través de los equipos de apoyo y los organismos de articulación, en aquellos casos que requieren tratamiento inmediato
Pero en la CABA actualmente, en muchas instituciones, las y los docentes referentes de ESI desenvuelven sus funciones sin ninguna hora designada, es decir, trabajan sin percibir salario por su tarea. En otras instituciones, la tarea de los equipos designados es sobre la base de algunas horas institucionales que superan la tarea que tienen a cargo y deben sumar horas extra-clases a pura voluntad, sin reconocimiento ni remuneración alguna
Desde el año 2019 se vienen presentando una serie de reclamos desde los equipos ante el Ministerio de Educación de la Ciudad, donde se expresan la falta de recursos para atender a la aplicación de la ESI, siendo un obstáculo para el desarrollo de la misma. Se plantea la creación de cargos por escuelas, las capacitaciones en servicio para todes les docentes en dicha temática, la remuneración de la tarea, entre otros. Las escuelas son instituciones centrales para el ejercicio de la corresponsabilidad de la protección de derechos de niños, niñas y adolescentes, tal como establece la Ley N°26.061 de Protección Integral de los Derechos de las niñas, niños y adolescentes
Este proyecto de ley ya había sido presentado en 2024 y nunca se habilitó su tratamiento. Desde el bloque del Frente de Izquierda lo volvemos a presentar porque consideramos que las problemáticas que atraviesan a las escuelas no se solucionan con la persecución y el ingreso de la policía a las instituciones escolares sino dotando de los recursos necesarios para abordar las problemáticas que atraviesan a niños y adolescentes. A la vez que brindar herramientas e instancias de participación para que se escuche la voz de los estudiantes y las comunidades educativas. Por todo lo expuesto, solicitamos que se apruebe el presente proyecto.
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