Fracaso escolar: fracaso del capitalismo

"...y me quedaré con tu libertad"

Este trabajo fue la base para la exposición del examen final del post título docente para profesionales, en el Instituto de Formación Superior N° 452, San Isidro. El equipo de trabajo estaba constituido por R. Casal, C. Buil, M. Mauri, M. Alvarez y S. Jayo. Se realizó gracias a la colaboración del sicoanalista H. García y los docentes M .Urcola y D. Sierra.

Objetivo del trabajo

Es habitual que en las escuelas se les plantee a los docentes enormes dificultades para poder enseñar. Los niños y jóvenes que son sus alumnos llegan a las aulas en peores condiciones, día a día. Los docentes tratan de recurrir a toda su "madera" pero el deterioro continúa. Algunos directivos exigen más esfuerzos, otros ven caer su escuela a pasos agigantados. Algunos inspectores reclaman que los docentes se adapten a estos tiempos, otros que no bajen el nivel, en general coinciden en que hoy, los docentes deben dedicarle más tiempo al trabajo.
Entre los docentes se polemiza sobre el desastre educativo. Tienen que permanecer meses con un tema sin poder pasar al siguiente porque hay muchas dificultades de conducta, comprensión, concentración y presentismo en los jóvenes. Algunos hacen reuniones con los padres, otros dicen hay que poner amonestaciones por los problemas de conducta, la desorientación y la frustración crecen.
En muchas escuelas debido a que la matrícula baja tratan de vender la escuela para atraer a más alumnos, otros toman las escuelas con los padres para que no les cierren turnos completos.
El joven y sus maestros y profesores se encuentran muy confusos sobre su presente y su futuro.
Este trabajo pretende aportar elementos que aclaren, en alguna medida estas situaciones y se ubique la responsabilidad del enorme fracaso escolar que sufrimos.

Ubicación del problema

El ausentismo progresivo, el bajo rendimiento, la repitencia y la deserción escolar conforman el cuadro de ese fracaso escolar que ha ido aumentando en el país, acelerándose con las crisis sociales.
El sólo dato de la desocupación en Argentina, del mes de noviembre del año 2001: 5 millones de desocupados, el 40% de la población total, en condiciones de trabajar (13 millones), revela la magnitud de esta crisis.
En este trabajo se analiza el fenómeno del fracaso escolar masivo que se pone de manifiesto, sobre todo entre los hijos adolescentes de los desocupados.
Se toman trabajos realizados en la Argentina en torno al fracaso escolar, la teoría sicoanalítica freudiana y los desarrollos de Vygotzky en sicología del aprendizaje.
Desde el enfoque marxista se trata de entender la relación entre:
a - la descomposición de las relaciones sociales imperantes
b - la formación de la personalidad durante la adolescencia
c - el aprendizaje y la escolaridad
d - la acción conciente conjunta de docentes, padres y estudiantes.

Opinión académica

Existen posturas y opiniones generales sobre la educación que giran sobre el mismo eje.
El trabajo de D. Zubimendi (1) intenta resumirlas en dos corrientes: una que considera a la educación como el instrumento de corrección e igualación social - optimista - y otra "crítica", que considera a la educación como instrumento de discriminación, en tanto que su función básica es reproducir los antagonismos sociales. Dentro de esta última inscribe a las llamadas "No Reproductivistas", que, según la autora, "brindan propuestas superadoras al considerar que, desde la educación, se puede al menos intentar transformar la realidad."
Filmus y Nassif (2) desarrollan conceptos similares, dividen las posturas en "conservadoras" -mantenimiento del status quo- ; "reformistas" -buscarían una adaptación progresista de los sistemas educativos-; y "transformadoras" -por pretender introducir sistemas educativos en cambios radicales de la sociedad-. Dentro de las transformadoras, la "desarrollista", buscaría reformas en el marco de un "estado modernizador" y sus principales categorías serían "tecnificación", "racionalización" y "eficiencia". La de la "liberación", mezcla de tendencias que irían desde el cristianismo hasta el marxismo, una pedagogía comprometida con el cambio y capaz de reconocer la politicidad de la educación.
A partir de esto, la interpretación del fracaso escolar masivo se encuadra más o menos en lo mismo: "considerando el contexto social" los problemas educativos se remontan a problemas de "calidad", en su aspecto eficientista o en su aspecto democratizador (3).
En nombre de ella se enumeran como dificultades al salario docente, la marginación social, la falta de capacitación de los docentes, el bajo presupuesto educativo, etc., etc. para llegar a que es necesaria una descentralización (4), que frente a la expulsión escolar de los alumnos, una buena práctica docente corregiría esta situación (5).
Lo cierto es que las contribuciones pedagógicas, si en definitiva el problema es "pedagógico" deberían haber permitido un importante avance en la educación, sin embargo se verifica el fenómeno contrario: un mayor conocimiento pedagógico no se ha traducido en un avance en la educación, la educación implementada por el "estado oligárquico" a principios del siglo anterior fue muchísimos más progresista que la actual, en el aspecto no menor, de educar masivamente, aún con recursos pedagógicos más primitivos que los actuales. Si bien la ley 1.420 no garantizaba la escuela gratuita y laica para toda la población, hoy tenemos una situación catastrófica en ese sentido.

El fracaso de lo habitual

En su trabajo "Lo habitual del fracaso o el fracaso de lo habitual" (6), Baquero plantea que en la sicología del desarrollo y educacional existe un debate sobre la delimitación de las unidades de análisis a considerar, abriéndose tres posiciones.
Una de ellas lleva a caracterizar al fracaso escolar masivo como un problema que portan los alumnos; otra que es el resultado de los problemas familiares y/o sociales y una tercera lo plantea como el efecto de la relación mutua de los estudiantes y la escuela, definida como educabilidad. Las dos primeras son señaladas por él como erróneas al considerar que ya sea el alumno o su familia, son determinados como los portadores del problema que resulta de la suma de las individualidades. Ambas concepciones implicarían un mal uso de Vygotzky en la abstracción de la situación, "naturalizando" a la escolaridad. Por lo tanto existiría una homogeneidad en los alumnos y una normalidad en su escolarización. Pero según Baquero "los aspectos individuales son un elemento o momento de procesos que poseen una lógica que excede el nivel individual de explicación" y lo que Vygotzky encontró es que el desempeño autónomo y asistido corresponden a dos niveles diferenciados, del funcionamiento psicológico, aunque íntimamente relacionados. La escolarización es un fenómeno social, intencionado y para nada "natural".
La consideración de la portabilidad del problema implica la abstracción de la situación, como si pudieran delimitarse las posibilidades de un sujeto de ser educado a sus supuestos atributos personales y recíprocamente las situaciones educativas serían vistas naturalizándolas o cosificándolas.
Concluye su trabajo refiriéndose a lo peligroso de considerar con naturalidad el fracaso y su habitualidad.
Su opinión es que el surgimiento de dificultades en el aprendizaje y el fracaso escolar masivo se debe a prácticas de enseñanza y estrategias de trabajo que no consideran a la organización escolar, sumado a los recursos insuficientes y a los límites en la capacitación de los docentes y profesionales que trabajan en educación.
Son tres los problemas que considera enhebrados y desprendidos de esta situación: la concepción sobre el desarrollo psicológico ya presentada, la naturaleza del dispositivo escolar y las condiciones de las prácticas y discursos educativos. Esto llevaría a errores tales como: considerar deficiencias a las diferencias, entender al desarrollo como lineal, el error en los dispositivos que visualizan de determinada manera el éxito o fracaso, como la gradualidad o la idea de simultaneidad en los procesos de aprendizaje, etc..
Al trabajo de Baquero se lo somete a las siguientes cuestiones: ya que no se puede decir que la sicología y la pedagogía de hace 40 años eran superiores a las actuales, ¿por qué no hay, actualmente recursos suficientes y capacitación docente y profesional, adecuada y suficiente?, ¿por qué no es posible una relación sujeto-escuela que pueda desprenderse, masivamente, de los errores pedagógicos que se señalan?, entender a la escolaridad como natural ¿no corresponde a un señalamiento vulgar de que se ha destruido el contexto social que permitía una masividad mayor en la escolarización con recursos pedagógicos menores?
Luego de profundizar en el análisis de las concepciones abstractas de la escolaridad, Baquero vuelve a una de ellas: que un fenómeno social masivo como el fracaso escolar actual puede recortarse de las relaciones sociales imperantes, que la educabilidad puede resultar de una relación alumno - escuela, suspendida en el vacío.

Formación de la personalidad

No podemos referenciar a la realidad social como un contexto sin caer en una abstracción. La educación es básicamente una actividad social diferenciada y específica. Como negación, se requiere de un análisis del desarrollo individual para tener elementos concretos que puedan explicar por qué junto con una decadencia social se alteran aceleradamente los procesos de desarrollo personal, entorpeciéndolos y abriendo otros.
La constitución del aparato psíquico permite un salto desde el nivel biológico a lo humano. En principio todo lo que ingresa y lo que sale de nuestro ser es una cuestión de cantidad. A medida que nuestra psiquis crece, logra modificar la calidad entre lo que llega al hombre y lo que de él emerge, logrando así la capacidad transformadora.
Este aparato se comienza a constituir en los primeros años de nuestra vida: en los primeros 5 ó 6 años nos fundamos. Lo demás deberá contar con esta base.
Partiendo de las pulsiones - impulsos biológicos - y con un soporte o auxiliar externo - al decir de Winicot, con una madre que no falle demasiado - se produce la madurez de nuestro aparato síquico.
Las necesidades biológicas van planteando el conflicto que se desarrolla en el terreno psicológico, por esto las tres etapas de la constitución de nuestra personalidad se han caracterizado como la oral, anal y fálica o pre genital. Cada una de ellas implica otro nivel de dependencia o independencia biológica y sicológica de los padres.
El planteo de Freud se basa en que la sexualidad - como expresión de los deseos y la búsqueda del placer - es el eje organizador de la personalidad. Las satisfacciones están muy cercanas a situaciones orgánicas pero no son lo mismo.
El sujeto siempre es un sujeto en relación.
En la etapa oral, la succión es fuente de placer y la relación entre la madre y el hijo es indiscriminada. "...el cuidado del niño, la continuidad de dicho cuidado, ha llegado a ser un rasgo central del concepto del ambiente facilitador y entendemos que gracias a esa continuidad y sólo con ella, puede el nuevo bebé, en situación de dependencia, gozar de continuidad en la línea de su vida, y no pasar a una pauta de reacción ante lo impredecible y volver a empezar una y otra vez" (7). Durante la etapa anal la satisfacción rodea a la retención o expulsión de la materia fecal, es el momento en que se desarrolla la agresividad y los primeros conflictos con los padres. Una vez que logra el control de sus propias acciones pasa a la etapa fálica o pre genital. Todavía no tiene una genitalidad adulta, su preocupación se centra en las diferencias de sexo. Se da una mayor intensidad afectiva con uno de los padres. Ama al padre de sexo contrario y odia al otro, a pesar de que también lo admira y quiere.
Las instancias de la personalidad se constituyen por la internalización de las relaciones parentales y son el ello (instancia de origen) el Yo y el Superyó. Siendo el Ello el conjunto de pulsiones que entran en conflicto con la realidad y el Superyó el ideal del yo y los preceptos morales, la internalización de lo cultural a través de la identificación con los padres. El Yo es la realidad convertida en instancia síquica que, al decir de Freud, tiene que reverenciar a tres amos: el Ello, el Superyó y la realidad.
El miedo o la ansiedad de castración por el desarrollo del complejo de Edipo entre los 3 y 5 años y el amor a los padres dan paso al período de latencia que es donde se inicia la escolaridad. El triángulo y sus conflictos subyacen descansando.

La adolescencia

Alrededor de los 9 años las hormonas despiertan y colocan al niño en la entrada de la adolescencia donde vuelve el conflicto edípico con una genitalidad ya adulta. Es la etapa más vital y más agresiva del hombre. Cuenta con tres fases: la adolescencia temprana, entre los 9/10 años y los 15, cuando aparece la menarca o la primera polución. La adolescencia media este momento y los 19 años y la tardía hasta los 25 aproximadamente.
El Yo está constituido bajo dos principios: el del placer y el de realidad. Durante la etapa de la adolescencia temprana prevalece el Yo del placer frente al de realidad, recién en la adolescencia media, el Yo de realidad lograr triunfar sobre el del placer y constituirse como Yo definitivo.
Durante el triunfo del Yo del placer prevalecen los mecanismos elementales del aparato psíquico que son identificaciones proyectivas, donde los conflictos se desarrollan en el nivel de la actuación, no se logra tramitar, simbolizar. Cuando prevalece el Yo de realidad se logran mecanismos síquicos maduros introyectivos, donde la simbolización, el pensamiento y la palabra es el terreno donde se desarrollan los conflictos.
Durante la adolescencia se reavivan los conflictos primitivos y lo que no pudo resolverse vuelve con fuerza mayor: la fantasía inconsciente del sexo, la rivalidad con el padre del mismo sexo y el sentimiento de culpa que esto genera en el adolescente es tremendo. En la fantasía inconsciente estas cuestiones son de vida o muerte.
"Si en la fantasía del primer crecimiento hay un contenido de muerte, en la adolescencia la fantasía será de asesinato". (7)
Porque crecer significa ocupar el lugar del padre, entonces es intrínsecamente un acto agresivo. Por eso un joven vive una fuerte tendencia a la agresión hasta que logra aceptar la responsabilidad por su fantasía personal.
Se requiere imprescindiblemente del adulto para que los adolescentes tengan vida y vitalidad y su fantasía no los destruya.
El adolescente transita por un triple duelo: por la bisexualidad infantil perdida, por los padres de la infancia perdidos y por el cuerpo de la infancia perdido. Todo esto lo lleva a un proceso conflictivo hacia asumir su propia maternidad o paternidad. Abandona la identidad infantil y trata de adquirir una identidad adulta que cuando lo logra se encarna en una ideología con la cual se enfrentará al mundo circundante.
Esta etapa de la vida, es por todo lo expresado, la de mayor vitalidad y la de mayor autodestrucción.
La palabra y el pensamiento son una manifestación del crecimiento del adolescente que se traduce en ideas para actuar concientemente. La palabra y el pensamiento, a su vez, son promotoras de ese crecimiento vital.

El aprendizaje escolar

De los planteos de Vygotzky, - sicólogo soviético que realizó estudios sobre pedagogía luego de la revolución rusa - se desprende que la maduración sicológica que hace posible la simbolización y el uso de la palabra y el pensamiento, es indispensable para el aprendizaje escolar y, a su vez el aprendizaje escolar contribuye a la formación de la personalidad del niño y el joven, al permitir los procesos sicológicos superiores.
El planteo fundamental reside en que todas las funciones síquicas superiores son relaciones de orden social interiorizadas, base de la estructura social de la personalidad. Así, el instrumento cultural se integra a la psiquis del sujeto, es parte fundamental de la misma.
Vygostky plantea que la relación entre la inteligencia y el afecto es una de las debilidades de la sicología porque hace aparecer al pensamiento como una corriente autónoma de "pensamientos que se piensa a sí mismos", separados de la plenitud vital, de los intereses y necesidades personales, de las inclinaciones e impulsos del sujeto que piensa. El pensamiento influye sobre los procesos afectivos y volitivos. "La mente enfrenta problemas diferentes cuando asimila los conceptos de la escuela y cuando se la deja librada a su voluntad" (8)
"La instrucción dada en un área puede transformar y reorganizar otras áreas del pensamiento del niño, no sólo puede seguir a la maduración o marchar a su lado, puede precederla y adelantar su progreso".(8)
La instrucción escolar induce el tipo generalizador de percepción (conceptualización) y juega así un papel decisivo al hacer que el niño tenga conciencia de su propio proceso mental.
Según Vygotsky los procesos sicológicos superiores no resultan de una prolongación de los desarrollos de los procesos sicológicos elementales. La explicación de la evolución de la madurez biológica no alcanza a explicar la aparición de los procesos superiores. No existe continuidad lineal entre unos y otros, pero tienen un curso único. La evolución de cada uno se relaciona complejamente, es necesario discriminarlos para entender la relación que existe entre ellos. Si son concebidos como procesos idénticos esto no se puede analizar.
Dentro de los procesos sicológicos superiores se marcan dos etapas: una rudimentaria y otra superior. Entre estos dos estados existe una diferencia en la conciencia adquirida sobre la posesión de los mismos, la voluntad que pueda aplicarse sobre ellos (autonomía) y como se lleguen a usar los instrumentos de mediación que se han adquirido en fases superiores, haciendo hincapié en el grado de descontextualización (que multiplica sus posibilidades de uso en la resolución de problemas).
Es en este proceso - el del logro de procesos sicológicos superiores avanzados - en donde interviene la escolaridad, sin ella Vigotsky, plantea que es imposible el acceso a esta etapa. Los procesos sicológicos superiores rudimentarios son imprescindibles pero no es espontáneo el acceso a los procesos sicológicos superiores superiores. La escolaridad, como proceso de sociabilización específica, es la que permite el acceso al lenguaje escrito y al pensamiento científico.
La escolaridad tiene un carácter cultural y como tal es artificial, o sea histórico como opuesto a natural y se encuentra en un plano diferente al biológico, es un producto de la acción humana conciente que pugna por el creciente dominio de la naturaleza (en el sentido de volcar sus fuerzas armoniosamente a favor de elevar la vida), la cultura (en el sentido de una sociedad no anárquica, evolucionada) y sobre cada individuo (en las posibilidades de libertad individual sin contradicción con el funcionamiento colectivo).
La escolaridad desarrolla herramientas sicológicas - que tienen una naturaleza social - y están dirigidas a gobernar la acción humana, así como la técnica se dirige a gobernar a la naturaleza.
Todo lo expuesto revela un sistema organizado o sea disciplinado, esto es intrínseco a la escolaridad y su inexistencia plantea la no escolaridad.
La función del docente, en el andamiaje educativo, corresponde al sujeto experto o que tiene más experiencia en determinados saberes que impulsa la apropiación, por parte del sujeto menos experto, del saber. Indudablemente, para ello, debe superar el conflicto que se presenta en relación a la propiedad exclusiva de su propio saber, el poder que ello le confiere y la socialización del saber.
La zona de desarrollo próximo, o sea la distancia que existe entre lo que se puede resolver independientemente y lo que requiere del acompañamiento del adulto o de compañeros, es la que permanentemente hay que destruir en el proceso educativo (o sea anularla), para que ambos, experto y menos experto aborden un nuevo desafío.

Alteración del desarrollo personal y escolar

Un estudio realizado en la Universidad de Mar del Plata presenta el panorama de los jóvenes actuales signado por el desapego afectivo, el aislamiento, la sobre exigencia, la precarización del empleo y la desestabilidad laboral, la falta de modelos constructivos, la indefención y falta de seguridad, un número creciente de familias que se desintegran día a día, la desvalorización de la vida expresada en conductas de riesgo, la desconfianza, la agresividad y las tendencias impulsivas son las presentes en la escena social y en especial en las educativas. El correlato de esta realidad son las manifestaciones somáticas, patologías narcisísticas, impulsiones vía adicciones ya sean institucionalizadas o ilegales, etc. (9)
Hemos visto cómo el adolescente es el más vulnerable a las frustraciones sociales. Necesita, para lograr su emancipación, a sus padres, necesita tiempo para madurar, necesita sus propios logros, necesita de la escolarización para desarrollar el pensamiento y el lenguaje para elevarse como persona y crecer, necesita de normas sociales sostenidas en beneficio del conjunto, en fin necesita condiciones que le permitan hacer su trabajo, desarrollar su ideología, adquirir su responsabilidad y ser libre.

La desocupación

Los padres desocupados, empobrecidos, abrumados, violentados y violentos, con adicciones, etc., etc. conforman un cuadro muy difícil para el adolescente. Entiéndase bien, estamos hablando de trabajadores despojados de su trabajo y su salario, de la salud, de la sanidad, de la vivienda y no sólo de una generación. Con los matices que hoy sufre un enorme sector de la población que abarca también, por ejemplo, a docentes, profesionales y comerciantes, esta es la realidad de cada familia donde crecen la mayoría de nuestros jóvenes y no se puede decir que esto sea sólo el contexto como el fondo de un cuadro, ni que los padres de estos chicos sean los responsables de este desastre.
Los jóvenes que integran alguna de las 5 millones de familias de desocupados, tiene todas las condiciones adversas para transitar una adolescencia normal. No puede contar con sus padres sumidos en la desesperación, que en muchos casos reproducen la violencia patronal hacia su propia familia. Es un desocupado desde que nace, se enfrenta a problemas superiores a su madurez, sabe que los logros - como conseguir trabajo - son titánicos.
La maternidad aparece tempranamente cuando todavía su siquis sigue angustiada por la pérdida del cuerpo infantil. Pero ya deben hacerse madre y padre, porque acceder a educación sexual y anticonceptivos es casi imposible. Se prohíbe la violación y los violadores y asesinos de mujeres y embarazadas desaparecidas están libres y dan opiniones políticas, a pesar del repudio de las mayorías.
Este "contexto", ¿no impacta en el desarrollo del adolescente, en su escolaridad o su educabilidad?
Obviamente que sí, se producen diferentes alteraciones, como por ejemplo la sobre adaptación que los llevan a asumir identidades falsas (falso self), a actuar como adulto en medio de crisis tormentosas de constitución personales, conduce la agresión vital hacia sí mismo, no puede pasar a simbolizar, la prevalencia del Yo del deseo, hace que su conducta sea eminentemente proyectiva, la agresión, conductas violentas y autodestrtructivas aumentan.
Los logros alivian el sentimiento de culpa y por consiguiente ayuda a calmar el miedo interior, las tendencias suicidas, autodestructivas y violentas en general, estos logros se ven dificultados para esta etapa de su vida y para su futuro como adultos.

La violencia, las adicciones, el "gatillo fácil"

Las leyes son contrarias al orden, el orden social es un orden perverso. La perversidad es la constante social. Se dice que se debe educar y se recorta el presupuesto para la educación pública, se dice que se debe dar autonomía y se descentraliza las escuelas públicas, provincializándolas y municipalizándolas para vaciarlas, se habla de la calidad educativa mientras que el Banco Mundial habla de un exceso de docentes (160.000 docentes "en exceso") y de llevar la cantidad de alumnos por docente a 60, se suspenden los salarios o se paga con monedas/ bonos devaluadas.
El conflicto independencia - dependencia es actuado con la dependencia de las sustancias. Y en ese marco no se resuelve.
"La adicción en tanto condición de vida en la miseria de los tiempos modernos no es más que el verdadero rostro de la sociedad pero visto a través de un espejo deformante" (10).
En los medios se expresa "no te drogues" y las instituciones en franca decadencia como la policía, el gobierno, los partidos políticos oficialistas conforman parte del negocio de la droga que como todo negocio capitalista requiere de capitales que obtengan un beneficio, un lucro. Este es el sistema defendido, el sistema que le presenta a las drogas, mientras le dice que no debe drogarse.
Le dicen que no debe ser criminal ni violento y la policía es apodada "gatillo fácil" porque asesina impunemente a miles de jóvenes.
Alguna de estas penurias es vivida por los millones de jóvenes, o le ocurre a sus amigos y compañeros. Podemos decir que las mayorías, familias de trabajadores, desocupados e inclusive otros sectores explotados, se encuentran en esta situación.
La perversidad del régimen social y el régimen social mismos lleva a que el aparato síquico de los jóvenes se debilite, su yo no puede dejar de ser débil, se escinde. Las pulsiones no se pueden tramitar ni simbolizar, la agresión se actúa. Los suicidios, la introducción de sustancias en el cuerpo (adicciones), los ataques a docentes y compañeros, se desatan. Al decir de Durheim, la suicida es la sociedad.
En cada oportunidad en que los jóvenes se organizan, recurriendo a sus aspectos más sanos, debaten en conjunto y se movilizan contra la policía del gatillo fácil, contra los recortes presupuestarios en la educación, por trabajo para los desocupados, etc. realizan el proceso de rebelarse, independizarse, afirmarse y obtener logros, o sea colocan sus conflictos en un nivel de simbolización que permite bajar el nivel de angustia y madurar, ese es el nivel socialmente viable.
Al considerar la masividad del fracaso escolar podemos afirmar que la destrucción de la escuela pública aleja a millones de jóvenes de la posibilidad de que sus funciones superiores se desarrollen y permitan una integración de su personalidad de sus intereses y su elevación afectiva. Al decir de Vygotzky la escolaridad permite reflexiones superiores en los jóvenes que promueven, a su vez, la madurez afectiva e integral.
Por supuesto que lo estudiado e implementado por Vygoztky fue luego de la primer revolución obrera triunfante y con un estado obrero, que el propio Vygotzky señala con una gran ocupación en la educación.
La burguesía siempre puja por controlar ideológicamente a la educación y en esta etapa, el estado burgués trata de deshacerse de la educación pública. Considerando todo esto, la lucha porque el estado se haga cargo de la educación y porque esta quede en manos de los educadores y educandos es una lucha que va en contra de la degradación y destrucción de nuestra juventud.

La disciplina

La disciplina escolar, como una cooperación social mayoritaria (o sea realmente democrática), es progresiva, estimulante e indispensable para los procesos sicológicos superiores, tal cual lo plantea Vygotzky. La disciplina dictatorial escolar - tanto esté expresada por normas legales o mafiosas, regimentadoras y anárquicas - impide, estorba y altera el desarrollo de cualquier proceso psicológico superior. Porque en el régimen actual capitalista (sobre todo en su fase superior de descomposición: el imperialista) la disciplina sólo puede funcionar como una imposición dictatorial, aún en sus apariencias formales democráticas y logra desvirtuar la escolaridad hacia su enajenación.
Cómo será de perverso este régimen que la propia escolaridad ligada inherentemente al progreso humano, social e individual, es alterada, en pos de recomponer la tasa de beneficio, hacia el sometimiento disciplinado de los individuos, al interés del capital, que es el poder burgués de la actual sociedad.
"Nuestro Yo no es una celda aislada de conciencia ubicado en algún lugar cerrado de nuestro cerebro, ni tampoco emerge de la experiencia cotidiana. Por el contrario se interrelaciona de forma personal y obtiene un sentido a partir de las circunstancias históricas que formaron los valores colectivos" (10).

El asesino loco

Se desprende que el fracaso escolar está indisolublemente ligado al régimen imperante y su superación podrá darse en la superación del capitalismo, porque el capitalismo no puede funcionar sin desocupados, sin guerras contra la población, sin fuerzas represoras que impongan las condiciones más terribles de explotación.
Todo lo que va en contra del desarrollo del aparato psíquico de los jóvenes, todo lo que entorpece el proceso de lograr el triunfo del Yo real sobre el del deseo, para dar paso a procesos síquicos superiores. Es el sistema social el que promueve que los conflictos se lleven al terreno de la actuación y no estimula ni la internalización, ni la simbolización.
Estos recursos no están disponibles a la hora de aprender y son imprescindibles para avanzar en su escolarización.
Si las relaciones sociales se derrumban, el resultado de su internalización en el propio proceso de aprendizaje se convierte en algo sumamente tortuoso.
Las situaciones sociales específicas requeridas en la escolarización están en deterioro permanente. Permanentemente atacadas. Su elevación intelectual se ve dificultada y no aporta demasiado a la constitución de su personalidad.
El capitalismo se mete en su psiquis, en su desarrollo, trastocándolo como un asesino loco.
Por el contrario, los actos colectivos que resultan de la deliberación independiente y en cooperación con otros sectores, como los docentes, y que plantean acciones organizadas en el logro de otro futuro, de otro presente, promueve su desarrollo intelectual, emocional, etc. hacia la conformación de hombres que se paren frente a la realidad para transformarla y en ese accionar desarrollar las propias posibilidades creativas y de cooperación. Y en la concreción de terminar con un régimen ya moribundo.

Lo que muere, lo que nace

¿Educación sin pan y sin trabajo?
Las situaciones analizadas, la desocupación, las adicciones, la criminalidad policial, etc. conforman un cuadro que por sí solo es contrario a la educación, además del impacto en el desarrollo de los jóvenes, ya presentado.
Estos males son inherentes al régimen, el capitalismo no puede funcionar sin el ejército de desocupados, sin guerras, sin privatización y liquidación de la escuela pública, etc. La burguesía, que es la clase social que posee la propiedad privada de los medios de producción, se contrapone como obstáculo para la liberación de las fuerzas productivas y el fin de los sufrimientos humanos evitables, actuales.
La descomposición del capitalismo como sistema mundial, adquiere la forma de crisis políticas, de crisis revolucionarias.
La base de esta crisis mundial es la incapacidad del capitalismo de contrarrestar la tendencia declinante de la tasa de beneficio.
La concentración y centralización del capital es una manifestación de la "maduración" de las relaciones de producción capitalistas y sobre todo del choque irreconciliable entre la necesidad del desenvolvimiento de la fuerzas productivas y las relaciones de propiedad. Es decir del carácter finito o del límite histórico al que arribaba obligadamente este modo de producción.
El imperialismo es la preminencia del capital financiero sobre todas las demás formas. El problema es que a cada paso del progreso del capital financiero, la masa de plusvalía que logra arrancarle a la clase obrera es cada vez menor. Conforme esto se agudiza se acentúa la tendencia a la desvalorización de estos capitales.
La globalización, por lo tanto, no es otra cosa que la expresión ideológica de la internacionalización sin precedentes de las fuerzas productivas y de su completa inadecuación a la supervivencia de los estados nacionales, insuperable para el capital y sus supuestas "instituciones internacionales". La contradicción entre el trabajo social mundial y la apropiación "nacional" se expresa en el conflicto entre las organizaciones nacionales del capital y en las guerras capitalistas: Yugoslavia, Palestina, Golfo, Chechenia, Balcanes, Palestina, Afganistán, etc.

El imperialismo y la educación

La educación nació indiferenciada del proceso productivo: en los inicios de la sociedad humana los saberes se transmitían de una generación a otra mientras se cazaba, se recolectaba o se realizaba cualquier trabajo. Cuando el hombre comienza a reproducir los procesos naturales bajo su control comienza a lograr un excedente. Un sector se apodera del excedente social y se van constituyendo las clases sociales, el estado como estructura de opresión. Para las clases dominantes surge el tiempo libre, el ocio. Es en ese espacio que la educación se va diferenciando como actividad específica.
Es el capitalismo el que logra sociabilizar el trabajo, permitiendo las condiciones técnicas de producción suficientes para toda la humanidad y genera la clase social que podrá liberar a la humanidad de la explotación del hombre por el hombre: la clase obrera.
La caída de la tasa de beneficio lleva al imperialismo a tratar de contrarrestarla con diferentes tendencias. Una de ellas es volver productivo (es decir reproducir ampliadamente el capital, apropiándose directamente de la plusvalía) de actividades que no lo eran, desde el punto de vista del modo de producción capitalista. Esta es la necesidad económica que ha llevado al imperialismo a desarrollar sus políticas de privatización, desde las empresas estatales de petróleo, comunicaciones, gas, etc. hasta la salud y educación.
En 1920 la burguesía Argentina necesitaba integrar socialmente a los inmigrantes, extender la educación era funcional a sus fines. Nunca pudo garantizar la educación masiva porque no garantizó las condiciones de salario de los trabajadores ni mucho menos podría haber llevado a 0 a la desocupación, condiciones elementales para una real educación universal.
El capitalismo ha llegado, a fines del siglo XX y principios del nuevo siglo, totalmente agotado, con el peso de la deuda externa y muchas fábricas cerradas.
El capitalismo en su etapa imperialista ya no puede desarrollar fuerzas productivas, por lo tanto así como no puede resolver los problemas del hambre de las masas, de la desocupación, del oscurantismo de la iglesia, de la descomposición social, no puede desarrollar la educación. Conjuntamente con la destrucción de fuerzas productivas y la descomposición social, destruye y descalabra la educación.
Al decir de Marx, del capitalismo sólo se puede esperar que eduque a los hombres como máquinas. Hoy el 60% de las máquinas están paradas.

La calidad educativa y el estado

El BM es ejecutor de la política privatizadora del imperialismo y sus seguidores nacionales se han sucedido en el Ministerio de Educación. Las políticas privatistas no están al servicio de mejorar la calidad educativa ni de una educación para todos, sino que encubren la tentativa de promover un salto inédito en transformar la educación pública en una fuente de lucro.
Para llevar adelante estas políticas ha debido reforzar los estados nacionales enfrentándolos con los intereses de la población. No le resulta tan sencillo quitar a las masas antiguas conquistas.
Todo este proceso se ha desarrollado con gobiernos constitucionales, formalmente democráticos.
Oponer - tal cual propone Filmus - la acción de la democracia formal para cambiarle el carácter de la educación autoritaria promovida por las dictaduras y encontrar en estas la causa de los males que hoy perduran es mecanizar el funcionamiento social y quitarle responsabilidad a los gobiernos de Alfonsín, Menem y De la Rúa de la catástrofe educativa que se vive. Así como responsabilizar exclusivamente a la dictadura de las leyes de obediencia debida, punto final e indulto es un error tendencioso, es salvar a los "demócratas". Está visto que existe una continuidad en las políticas imperialistas que perpetúan, por ejemplo, el mecanismo confiscatorio de la deuda externa en uno y otro gobierno, la destrucción de la escuela pública y el camino a su privatización también encuentran el mismo hilo conductor.
Las categorías de estado autoritario, un estado benefactor, post social, etc..son abstractas. El estado es una herramienta de dominio de una clase sobre las demás, una dictadura de clase y en esencia, se constituye con el destacamento de hombres armados al servicio de esa clase. Es, en sí mismo, una acción de fuerza, arbitraria, que impone como sector dominante a una clase en detrimento de otras, incluso opresoras. En cada etapa histórica se suceden gobiernos fascistas, bonapartistas, de frente popular, etc. según la coyuntura, lo impulsado por el imperialismo y la lucha de clases, pero el estado sigue siendo un estado burgués y la educación responde a esas necesidades de clase.

La acción conciente

Los trabajadores de la educación, los jóvenes oprimidos, los trabajadores, desocupados y todos los explotados que son padres de nuestros alumnos tenemos planteado un desafío: actuar en común en defensa de la escuela pública, en defensa de nuestro trabajo y nuestras condiciones de vida.
El propósito de la educación no puede ser comprometer al joven con una realidad miserable. Los docentes debemos colaborar en el sano proceso de confrontar la realidad con la ideología, de luchar contra la hipocresía social para ganar y preservar la verdadera autonomía e independencia, a través de la deliberación, la organización y la acción.
Las grandes luchas y rebeliones de los últimos años han tenido como protagonistas a los jóvenes: las luchas de Neuquén contra la Ley Federal, los levantamientos piqueteros de Salta, las movilizaciones contra el recorte presupuestario en educación, etc. Y estas acciones han sido emprendidas junto a los docentes y padres. Un gran ejemplo ha sido la huelga educativa en la provincia de Bs.As. Y la coronación de este año de la enorme rebelión que ha contado con el vigor de nuestra juventud junto a los adultos también explotados, en una experiencia conjunta que abre paso a la maduración.
La desmitificación de la realidad, el accionar consecuente y la conciencia de las acciones promueve el desarrollo de los jóvenes, sólo la explicación de los fenómenos que hoy vivimos puede abrir camino en salud, hacia la maduración de la psiquis adolescente, la conformación de los ideales que tanto necesitan, la responsabilidad en su acción que los hace libres. Para ello cuentan con la clase obrera y su partido como expresión conciente. En el proceso de la lucha por las elementales condiciones de vida es que se producen los enfrentamientos con el estado burgués, la experiencia histórica, los escritos de los grandes revolucionarios, las historias de las revoluciones, los análisis políticos permiten la educación de toda esta clase y la adquisición de la conciencia "para sí".
Es este marco el que se le presenta a la juventud como oposición a la destrucción capitalista.
El fracaso escolar masivo es uno más de los fracasos del capitalismo, únicamente sin injerencia de la iglesia, con la confiscación de las escuelas privadas, con la educación estatal en manos de los docentes, padres y estudiantes, se logrará disponer libremente de la herencia humana, del accionar actual, de los saberes y la ciencia de la educación para que los jóvenes superen libremente lo logrado por las generaciones anteriores.
Cada lucha en defensa de la educación pública, educa en el camino de la independencia política de las masas.
El fracaso escolar es rotundamente un fracaso del capitalismo, la educación dejará de ser inaccesible para las masas y se convertirá en una tarea creativa sólo con la conquista de un estado obrero y socialista.

Silvia Jayo
Diciembre de 2001

 

Notas
(1) "Una revisión crítica del enfoque educativo en contextos de marginación", Zubimendi, Diana, Área de Ciencias de la Educación, Departamento de Humanidades, Universidad Nacional del Sur, Bahía Blanca.
(2) Textos de Nassif y Filmus.
(3) "La calidad educativa", Filmus
(4) "La escuela vacía", Tenti Fanfani, Emilio
(5) "El fracaso escolar", Frigerio
(6) "El fracaso escolar", R.Baquero
(7) "El juego", Winicot
(8) "Pensamiento y lenguaje", Lev Vygotzky
(9) "Jovenes actuales. Los grandes ausentes en la educación". Lic.Maria Dolores Jolis, Lic. Jorge Gianobi, Lic.Silvia L.Vilanova, Grupo Gisea, Universidad Nacional de Mar del Plata.
(10) "La dialéctica de la dependencia y la libertad", Katerina Matsas, E.D.M., n° 24.


Bibliografía
"La adolescencia normal", A. Aberasturi y M.Knobel
"Vygotzky y el aprendizaje escolar", R.Baquero
"Pensamiento y lenguaje", L.Vygotzky
"El juego", Winicot
"Introducción al psicoanálisis para educadores", Anna Freud
"El Yo y los mecanismos de defensa", Anna Fred
"El fracaso escolar", Baquero, Frigerio, etc.
"Manifiesto Comunista", K.Marx
"Prensa Obrera"
"En Defensa del Marxismo